Las cámaras réflex están en la categoría más alta en cuanto a calidad y prestaciones. Pero una cámara no deja de ser una herramienta, debemos elegir la que mejor se adapta a lo que necesitamos.

Fotografiando con cámara compacta
Tu mejor cámara es la que llevas contigo cuando la necesitas. Foto: epSos.de

 

El objetivo de este artículo (a pesar del título tan contundente) no es convencer a nadie de que no compre una cámara réflex. El objetivo es romper un poco con algunas ideas preconcebidas y tópicos sobre las cámaras réflex.

Si eliges una cámara réflex que sea porque consideras que es la cámara más adecuada para ti.

 

El mito de la calidad de las fotos

Los que no somos profesionales de la fotografía tendemos a creer que nuestras fotos son mediocres o no tan impresionantes porque nuestra cámara es mala. Si le damos la vuelta al razonamiento tenemos la frase típica que tanto molesta a los fotógrafos: “Claro, con esa cámara cualquiera..

En la calidad técnica final de la foto intervienen muchos factores, quizás los más importantes sean la óptica y el sensor. La calidad técnica de la cámara se nota en cosas como el rango dinámico, la profundidad de color, precisión del enfoque, nitidez, cantidad de ruido (granulosidad de la foto), etc. Es decir, la capacidad de la cámara para captar con la mayor fidelidad posible una escena.

Al margen de esos factores técnicos está la creatividad y el saber hacer de la persona que está detrás de la cámara: la calidad artística.

Un fotógrafo avanzado probablemente obtendrá fotos increíbles con una cámara compacta de gama baja, aunque la calidad técnica de esas fotos no sea óptima, y lógicamente estará limitado a determinadas condiciones de luz favorables, etc.

No compres una cámara réflex pensando que por el hecho de ser más avanzada va a producir por arte de magia fotos de concurso.

Sí es cierto que si se sabe sacar partido de una réflex, en condiciones similares obtendremos fotografías de más calidad técnica que con una cámara compacta. Y es igualmente cierto que a medida que vamos a condiciones más límites de luz  o a determinadas escenas complejas la diferencia puede ser abismal.

Por ejemplo, lo que más sorprende a los que pasan de una compacta a una réflex son probablemente las fotos de interior (condiciones de luz menos favorables). Con la réflex se obtienen fotos mucho más nítidas, muchas veces sin necesidad de utilizar flash, colores más naturales, sin ruido, etc.

 

Uso de la cámara

¿Para qué vamos a usar la cámara?

Hay que pensar que una cámara réflex es voluminosa y pesada. Si no la vamos a sacar nunca porque es un engorro llevar ese trasto a cuestas.. quizás sería preferible comprar una buena compacta o una cámara sin espejo (EVIL – mirrorless) que podemos llevar a todas partes. Disfrutaremos de muchas fotografías improvisadas y momentos especiales que nos perderíamos por no tener a mano la súper réflex maravillosa.

Uso en modo automático. Las cámaras réflex permiten un control total de los parámetros: apertura del diafragma, velocidad de obturación, sensibilidad.. Este ‘modo manual‘  es el que permite sacar el máximo partido a la cámara, pero también implica que hay que tener ciertos conocimientos de fotografía: condiciones de luz, tipo de escena.. y hay que tener paciencia y dedicar un poco de tiempo para hacer una buena foto.

No vale la pena comprar una cámara réflex para usarla siempre en modo automático. Hay cámaras compactas más baratas, optimizadas para ‘apuntar y disparar‘ en modo automático, con las que se obtienen fotografías de calidad más que digna.

¿Vamos a necesitar cambiar de objetivo en nuestra cámara?. Por ejemplo, ¿vamos a hacer fotografía a larga distancia (fotografía de animales, aves, eventos deportivos..)? ¿vamos a usar la cámara en escenas que necesiten objetivos específicos como gran angular, ojo de pez, para fotografía macro (cosas pequeñas)?

 

Complejidad de uso

La complejidad de uso de las cámaras réflex digitales es relativa, porque la propia cámara ofrece muchísima información sobre la escena y la mayoría permite una vista previa para saber ‘cómo quedará la foto’.

Pero como hemos comentado, para sacar partido de las prestaciones de una réflex sí se requieren unos conocimientos mínimos, que poco a poco irán aumentando. Con paciencia y práctica iremos perfeccionando la técnica y la composición artística.

La idea de comprar una cámara réflex es para ir un poco más allá del ‘apuntar y disparar’, es adentrarse poco a poco en el mundo de la fotografía artística, de ir superando retos técnicos, mejora constante, búsqueda de los límites de la escena..

 

Precio elevado

El precio, aunque puede suponer una barrera de entrada, no debería ser el principal criterio a la hora de decidirnos por una réflex o por otro tipo de cámara. La cuestión clave es ver para qué vamos a usar la cámara y comprar aquella que se adapta nuestras necesidades, para amortizar la inversión.. y para disfrutar fotografiando.

Si gastas 1000 euros en una cámara que luego utilizas 3 veces al año estás tirando el dinero, está claro. Pero si la sacas todos los fines de semana y tienes el gusanillo de la fotografía va a ser un dinero muy bien invertido, vas a disfrutar antes, durante y después de cada salida. Por eso el precio es relativo.

Además del precio de la cámara réflex  debes tener en cuenta que necesitarás un equipo básico: una bolsa o mochila que proteja la cámara y nos facilite el transporte, un trípode, tarjetas de memoria, baterías de repuesto, algún filtro o parasol para proteger el objetivo..

Los propios objetivos son instrumentos de alta precisión y suelen ser caros, sobre todo si vamos a marcas punteras y gran calidad óptica.

 

A modo de resumen

No compres una cámara réflex:

  • Si piensas que por tener una réflex vas a conseguir automáticamente fotos alucinantes, de concurso. La cámara te da la posibilidad de conseguirlas, pero las fotos las haces tú
  • Si crees que no la vas a llevar casi nunca encima debido al peso o tamaño. Busca otras alternativas que te van a dar más satisfacciones (compacta, EVIL)
  • Si vas a usar siempre la cámara en modo automático, no tienes paciencia para dedicar tiempo a preparar cada foto, ni tienes tiempo ni ganas de aprender poco a poco sobre fotografía
  • Si tu presupuesto es muy ajustado (pero ten en cuenta sobre todo los puntos anteriores porque lo importante es si le vas a sacar partido a tu inversión)

 

Echa un vistazo a esta pequeña guía sobre el tipo de cámara que mejor se adapta a tus necesidades en función del uso que le quieres dar.

Si crees que no le vas a sacar rendimiento a una réflex te recomendamos algunas cámaras compactas que pueden ser perfectas para ti.

Por el contrario, si te gusta la parte artística de la fotografía, si disfrutas planificando las salidas a la naturaleza o para ver monumentos, si la calidad de imagen es importante para ti.. lo que buscas seguramente es una cámara réflex.