Tarjetas de memoria SD recomendadas para cámaras

Guía rápida para comprar la tarjeta de memoria adecuada para tu cámara

 

Tarjetas de memoria recomendadas para cámaras

 

Índice rápido de contenidos

 

 

Tipos de tarjetas SD

La mayoría de las cámaras réflex de gama de entrada e intermedia utilizan tarjetas de tipo SD (Secure Digital). Las réflex profesionales suelen utilizar el formato CF (Compact Flash). Desde fuera se distinguen fácilmente porque las SD son más pequeñas, rectangulares y tienen una de las esquinas cortada en ángulo, mientras que las CF son más grandes y prácticamente cuadradas.

Dentro de las SD las tarjetas han ido evolucionando en lo que respecta a capacidad y velocidad de grabación. Desde el punto de vista de la capacidad:

  • SD. Es el formato original, más antiguo, con capacidad hasta 2GB. Prácticamente no se usa ya
  • SDHC. Capacidad hasta 32GB
  • SDXC. Capacidad por encima de los 32GB (hasta 2TB)

La capacidad es importante, pero es más importante la velocidad de grabación. Las tarjetas SD se homologan en clases, cada clase asegura una determinada velocidad de grabación mínima (velocidad de escritura secuencial, más adelante vemos qué significa esto).

Tarjetas SD - Clases / Velocidad

 

Actualmente hay tres sistemas de homologación diferentes: Speed Class (C2 a C10),  UH Speed Class (U1 y U3) y las nuevas clases orientadas a vídeo Video Speed Class (V6 a V90). Son independientes entre sí pero a efectos prácticos lo que interesa es saber con qué clase puede trabajar nuestra cámara y cuál es la más adecuada.

Como regla general, para cualquier tipo de cámara de fotos o cámara de vídeo buscaremos siempre una tarjeta de clase 10 o superior, es decir como mínimo una velocidad de escritura de 10MB/s.

La clase identifica la velocidad de escritura mínima garantizada de esa tarjeta (escritura secuencial). Esto quiere decir que una tarjeta U3 (30MB/s) es a la vez Class 10 (porque no existe una clase superior en esa clasificación). De igual forma una V60 (60MB/s) es a la vez U3 y Class 10. Lo importante es que identifiquemos la velocidad mínima garantizada.

 

Tarjetas de memoria para cámaras réflex

En la imagen anterior vemos que se trata de una tarjeta SD (en concreto SDHC) de tipo UHS Class 3 (U3), lo que significa que tiene como mínimo 30MB/s de velocidad de escritura, por lo tanto es también Clase 10. Utiliza el bus UHS-II, con lo que tendremos que ver si es compatible con nuestra cámara. En concreto corresponde con una tarjeta Lexar Professional de 16GB de 150MB/s 

 

Ten en cuenta que la velocidad de escritura nominal de la tarjeta no garantiza que tu cámara vaya a grabar los datos a esa velocidad. Muchas veces la limitación de velocidad está en la propia cámara. Éste sería un esquema simplificado de cómo funciona la grabación de datos en la tarjeta SD de una cámara:

Escritura de datos a tarjeta SD

Normalmente el cuello de botella está en el bus de escritura de la cámara o en la velocidad de escritura de la tarjeta SD.

La tecnología del bus de escritura ha ido evolucionando. En la actualidad la mayoría de las cámaras y tarjetas soportan al menos UHS-I (velocidad de 50MB/s o 100MB/s dependiendo de la versión)

El bus de algunas cámaras es de tipo UHS-II (156MB/s).  Y el tipo de bus más reciente es UHS-III que permite velocidades de hasta 624MB/s

El tipo de bus viene indicado en las tarjetas SD con números romanos (I, II o III) y en las cámaras aparecerá en las especificaciones del fabricante.

La tecnología del bus es compatible hacia atrás, esto quiere decir que una tarjeta UHS-II funcionará con una cámara con bus UHS-I, pero no se aprovechará todo el potencial de la tarjeta (en este caso el cuello de botella estará en la cámara)

 

Por ejemplo, para la Canon EOS 700D el fabricante nos indica: SD, SDHC or SDXC (UHS-I) card. Quizás no tendría utilidad práctica comprar una tarjeta UHS-II porque aunque sea compatible con la cámara (los buses UHS con compatibles con todos los dispositivos SD) no estaríamos aprovechando el potencial de la tarjeta en lo que respecta a la velocidad de escritura con esa cámara en concreto. De todas formas, si disponemos de un lector de tarjetas UHS-II (integrado en el ordenador o un lector de tarjetas externo USB 3.0 / UHS-II) sí vamos a notar la velocidad de lectura y nos reducirá los tiempos de descarga de fotos y vídeos.

 

¿Cómo interpretar la velocidad que indica la tarjeta?

El fabricante también indica normalmente la velocidad nominal de su tarjeta, por ejemplo 45MB/s. Este dato nos puede servir como referencia, pero no está homologado.

Habitualmente el fabricantte indica la velocidad de lectura. La velocidad de escritura es siempre menor, y a veces bastante menor.

Otra forma de indicar la velocidad es referenciarla a la velocidad de lectura del CD-ROM original: 150KB/s. La velocidad que indica el fabricante suele ser la de lectura:

  • 100x =  15MB/s
  • 200x = 30MB/s
  • 400x = 60MB/s
  • 600x = 90MB/s

¿Por qué indica el fabricante la velocidad de lectura y no la de escritura?. Porque la velocidad de lectura es bastante estable y da idea de la velocidad de transferencia del bus (comunicación entre tarjeta y dispositivo). La velocidad de escritura no es tan estable ya que depende además de otros factores.

La velocidad de escritura secuencial puede estar al nivel de la de lectura que nos indica el fabricante (siempre menor pero puede llegar a ser una velocidad similar). Este modo de escritura está relacionada con ficheros grandes.

La velocidad de escritura aleatoria está relacionada con ficheros pequeños, que son guardados en los huecos libres del espacio de almacenamiento de la tarjeta. Este modo de escritura es habitualmente mucho más lento.

Las cámaras trabajan con ficheros muy grandes, tanto para fotografía como para vídeo, y utilizan el modo de escritura secuencial la mayor parte del tiempo.

El rendimiento de la tarjeta baja poco a poco a medida que la tarjeta se va llenando, por ejemplo debido a la fragmentación del espacio de almacenamiento  y otros procesos internos. Pero esta bajada de rendimiento sólo es significativa cuando la tarjeta está muy llena o si la fragmentación es muy grande.

La fragmentación del espacio de almacenamiento ocurre porque al borrar ficheros se van dejando huecos libres. Al cabo del tiempo, a medida que añadimos ficheros y borramos ficheros, el espacio de almacenamiento parecerá un queso gruyere con muchos huecos libres y muchas zonas ocupadas. El proceso de escritura se hace más lento porque el sistema tiene que buscar primero el hueco adecuado para cada nuevo fichero.

Cada cierto tiempo conviene formatear la tarjeta para restaurar el espacio de almacenamiento original, eliminar la fragmentación y conseguir de nuevo el rendimiento óptimo. La mayoría de las cámaras tienen la opción de formatear dentro de sus menús.  Es conveniente que el formateo se realice desde la propia cámara ya que en muchos casos la cámara se encarga de crear ficheros o directorios auxiliares que necesita para funcionar correctamente. Ten en cuenta que al formatear la tarjeta SD se pierde TODA la información almacenada.

 

Qué velocidad mínima necesita mi cámara

Depende. Intuitivamente podría parecer que es la grabación de vídeo la que más velocidad va a exigir a la tarjeta, pero no es así:

 

Velocidad de las tarjetas SD para vídeo

En el caso de grabación de vídeo el parámetro fundamental es el bitrate (tasa de bits) máximo que genera la cámara para los diferentes modos de grabación. Normalmente el bitrate máximo coincidirá con el modo de mayor resolución y mayor velocidad (fps – cuadros por segundo)

Cuando grabamos vídeo la cámara se encarga de procesar y generar una secuencia de datos bastante estable. Este volumen de información está relacionado con los estándares o formatos de vídeo y no con la resolución del sensor.

Por poner un ejemplo, supongamos un codificador de vídeo típico de una cámara deportiva grabando en formato 4K a 30fps. Estos codecs suelen generar una tasa de bits entre 30 y 60 Mbps (millones de bits por segundo). Esta secuencia se correspondería con una velocidad de escritura máxima de 7.5MB/s (1 byte = 8 bits). Por lo tanto en principio valdría con una tarjeta SD de clase 10 (U1 / V10)

En el caso de 4K con cámaras réflex / mirrorless la tasa de bits puede ser más alta. Por ejemplo, la Panasonic GH4 tiene un modo de grabación con tasa de bits de 200Mbps (25MB/s).

El bitrate máximo de la especificación 4K son unos 300Mbps (37.5MB/s). Pero ten en cuenta que estas tasas de bits tan grandes sólo valdrían la pena para proyectos profesionales que necesiten una calidad muy muy muy alta para postproducción. El vídeo final una vez editado tendrá una tasa de bits y un tamaño mucho más compacto.

Piensa que grabando a 200Mbps (25MB/s) se generará un fichero por encima de los 15GB (más en torno a los 20GB probablemente) por cada 10 minutos de grabación. Para hacer una estimación de espacio para tus vídeos puedes usar alguna calculadora específica, busca por ejemplo ‘video filesize calculator’ en internet.

Dicho todo esto, el resumen para vídeo en cuanto a requisitos mínimos sería:

– Para Full HD tarjetas Clase 10 (por encima de 10MB/s)
– Para 4K a alta calidad tarjetas UHS Class 3 (U3) (por encima de 30MB/s garantizados en velocidad de escritura) y tendrás que tener en cuenta el tamaño en bytes de los ficheros que va a generar durante el tiempo de grabación. Es decir, necesitarás como mínimo tarjetas de 32GB o de mayor capacidad para trabajar con comodidad.

 

Velocidad de las tarjetas para fotografía

La máxima transferencia de información entre la cámara y la tarjeta se va a producir cuando hacemos disparos en ráfaga (fotografía) en formato RAW o RAW+JPEG.

Este volumen de información va a depender básicamente de la resolución del sensor (megapíxels) y de la velocidad de ráfaga de la cámara fps (frames per second). Cuanto mayor sea la resolución más tamaño ocupa el fichero RAW.

Por ejemplo para una Nikon D5300 el fichero RAW estaría entre los 20-24MB. Si disparamos en modo RAW+JPEG estaríamos hablando de unos 25-30MB por disparo. La D5300 permite hasta 5 fotos por segundo en ráfaga (5 fps), es decir, necesitaríamos una velocidad de escritura de unos.. ¡¡¡ 125-150MB/s !!! para mantener esa ráfaga durante un tiempo indefinido.

Vale, que no cunda el pánico. Lo que ocurre es que la cámara tiene internamente una memoria (buffer) donde se almacena la información de esos disparos en ráfaga, y de ahí se pasan los datos a la tarjeta, a la velocidad que permita la propia tarjeta y el bus de comunicación de la cámara.

Normalmente, cuando hacemos una ráfaga va a ser durante un tiempo muy corto. A efectos prácticos lo que ocurre es que la cámara hará N fotos a la máxima velocidad hasta que llena el buffer interno, y a partir de ahí la velocidad de ráfaga (fps) baja y queda limitada por la velocidad de escritura en la tarjeta o la velocidad de transferencia del bus de la cámara.

Siempre es preferible que la velocidad de escritura de la tarjeta SD sea superior a la del bus de la cámara, para que la tarjeta no sea el cuello de botella. Pero como puedes imaginar, a mayor velocidad de escritura, más caras van a ser las tarjetas.

Para un uso no profesional podemos encontrar tarjetas de por ejemplo 95MB/s  (entre 40 y 60MB/s en escritura) por un precio razonable. Si tu cámara tiene muchos megapíxel y vas a usar el disparo en ráfaga habitualmente, entonces busca una tarjeta con una velocidad alta, por ejemplo del orden de 90-95MB/s

Si no vas a usar ráfagas largas, entonces cualquier tarjeta clase 10 te va a valer, porque la ráfaga inicial de N fotos (4, 5, 6.. dependiendo de la cámara) la va a gestionar el buffer interno (luego tardará unos segundos en grabar esa información a la tarjeta). No vale la pena comprar tarjetas por debajo de clase 10, y dentro de esta clase busca una tarjeta por encima de 40-45MB/s de velocidad nominal (la que indica el fabricante, que es velocidad de lectura)

¿De qué marca compro las tarjetas SD?

Siempre vale la pena comprar tarjetas de memoria de marcas que ofrezcan cierta garantía: SanDisk, Lexar, Kingston, Samsung, etc.

Compra en lugares de confianza. Hay muchísimas imitaciones. Nos pueden colar una tarjeta de mala calidad disfrazada de marca de prestigio. SanDisk, uno de los principales fabricantes de tarjetas SD estimaba que entre un 20 y un 30% de las tarjetas SD que se venden son falsas.

Yo por ejemplo no las compraría a través de eBay, tiendas de China, Hong Kong… Para otros accesorios sí puede valer la pena ahorrar unos euros comprando en esas tiendas, pero en el caso de las tarjetas no compensa, porque en caso de fallo puede suponer la pérdida de información importante. Imagina perder el trabajo de uno o varios días por ahorrar unos euros en la tarjeta.

Capacidad grande o pequeña

Lógicamente depende del uso. De la cantidad de fotos que hagamos por sesión, tamaño de los ficheros que genera nuestra cámara, si la usamos sólo para fotografía o si es para vídeo. En grabación de vídeo Full HD a 60fps o 4K vamos a generar ficheros muy muy grandes.

Para un uso normal de aficionado es recomendable usar varias tarjetas de menor capacidad que una única tarjeta de muchísima capacidad. Por ejemplo podemos tener 2-3 tarjetas de 32GB en lugar de una de 128GB. ¿Por qué? Porque si se nos estropea una de las tarjetas vamos a reducir el riesgo de perder el trabajo de una o varias sesiones, fotos de eventos familiares, etc.

En cualquier caso es imprescindible pasar las fotos / vídeos al ordenador en cuanto nos sea posible y tener siempre al menos una copia de seguridad de toda la información, es decir, tener toda la información por duplicado siempre, porque los dispositivos pueden fallar y perderíamos todo. Las tarjetas de memoria sólo para la sesión de trabajo.

¿SD o microSD?

El formato no influye ni en la capacidad (GB) ni en la velocidad (MB/s) de la tarjeta

Las tarjetas microSD se pueden usar en todas las cámaras (SD) mediante un adaptador, que suele venir en muchos casos con la propia tarjeta. El adaptador es un elemento pasivo, por lo tanto no afecta al rendimiento, simplemente conecta los pines de la microSD.

El único pero que se me ocurre es que se duplican los contactos mecánicos y si el adaptador es de mala calidad podría dar problemas a la larga por desgaste, pero la tarjeta en sí seguiría funcionando correctamente y el adaptador es prácticamente gratuito. Nunca he tenido problemas con las microSD con adaptador. Creo que la tendencia de los fabricantes es ir hacia el formato microSD, que es más polivalente.

Si sólo vas a usar la tarjeta con una cámara que utiliza formato SD (por ejemplo con tu cámara réflex) yo compraría quizás una SD directamente, más por comodidad que por otra cosa. Las microSD también suelen ser más propensas a extraviarse o colarse por los recovecos de las mochilas.

Si además de tu cámara de fotos tienes una cámara deportiva (la mayoría usan microSD) o quieres usar la tarjeta en más dispositivos (tablet, smartphone…) entonces la microSD te da más flexibilidad.

 

¿Cómo elijo la tarjeta SD para mi cámara? Resumen

  • Mira las especificaciones de tu cámara para ver el tipo de tarjeta que utiliza: SDHC o SDXC. Si tu cámara especifica tarjetas de tipo SDHC ten en cuenta que estará limitada a 32GB y seguramente las tarjetas de mayor capacidad no van a funcionar correctamente.
  • Mira también el tipo de bus de tu cámara (UHS-I, UHS-II…). Si eliges una tarjeta SD con un tipo de bus superior al de tu cámara no hay problema, funcionará correctamente, pero no aprovecharás la velocidad máxima de la tarjeta
  • Busca marcas conocidas y compra en tiendas de confianza
  • Es preferible comprar dos tarjetas de una capacidad intermedia (32GB) que una tarjeta de gran capacidad (64GB / 128GB), pero dependerá de tus necesidades concretas
  • ¿SD o microSD? Si tu cámara usa formato SD puedes utilizar una microSD con adaptador sin ningún problema
  • Aunque sea tu cámara la que limita la velocidad de escritura, una tarjeta de alta velocidad también te ahorra mucho tiempo a la hora de descargar las fotos o los vídeos al ordenador. Esto también lo puedes valorar a la hora de elegir entre dos tarjetas de la misma clase pero con diferente velocidad de lectura

 

Para vídeo:

Busca la tasa de bits (bitrate máximo) que genera tu cámara en los diferentes modos de grabación. Calcula la velocidad mínima necesaria en MB/s (1 MB/s = 8 Mbps), eso te dará una idea de la velocidad de escritura que necesitas. A modo de orientación:

  • Full HD (30fps). Normalmente valdrá con una tarjeta clase 10 (U1 / V10)
  • Full HD (60fps o superior). Tendrás que ver las especificaciones de tu cámara pero yo elegiría una U3/V30
  • Vídeo 4K 30fps. Depende del bitrate que genera la cámara, por lo general valdría con una clase 10, pero yo elegiría una tarjeta U3/V30 (30MB/s)
  • Vídeo 4K 60fps. Tarjeta de 30MB/s o superior (U3/V30)

 

Para fotografía:

Si no necesitas realizar ráfagas largas te vale con una tarjeta Clase 10 (U1 / V10). No vale la pena comprar tarjetas de clase inferior.

Si tu cámara tiene un bus UHS-II o superior y quieres aprovechar toda esa velocidad (ráfagas más largas) intenta comprar una tarjeta SD de clase superior (U3 / V30). Y aunque tu cámara funcione con el bus UHS-I a la larga también te puede compensar invertir un poco más en una tarjeta U3/V30

 

 

Algunas tarjetas SD recomendadas

 

Tarjetas SanDisk, diferencia entre Ultra, Extreme, Extreme Pro, etc.

Ultra es la línea básica. Normalmente hay más diferencia entre la velocidad indicada por el fabricante (velocidad de lectura) y la velocidad real de escritura.

Extreme es la línea avanzada y ofrecen por lo general más rendimiento en escritura. Dentro de esta línea se ofrecen tres variantes por orden de rendimiento y prestaciones: Extreme, Extreme Plus y Extreme Pro

Para vídeo (U3 / V30) – Formato SD para cámaras réflex / mirrorless / compactas de gama media y alta

En general creo que vale la pena comprar tarjetas con velocidades de escritura por encima de los 30MB/s (U3 / V30). Tanto para vídeo como para fotografía (sobre todo si utilizamos el modo ráfaga), teniendo en cuenta que muchas cámaras actuales tienen modos de vídeo con bitrates altos y modos de ráfaga que pueden superar los 10fps disparando en RAW.

 

 

Para vídeo (U3 / V30) – Formato microSD para cámaras deportivas tipo GoPro

Las cámaras actuales (por ejemplo GoPro a partir de la Hero+) suelen funcionar sin problemas con tarjetas de 64GB. En caso de duda elige una tarjeta de 32GB. La mayoría de estas cámaras generan un bitrate de entre 30Mbps y 60Mbps que podrían soportar tarjetas clase 10, pero es mejor ir con más margen y yo siempre elegiría tarjetas U3/V30. GoPro por ejemplo recomienda SanDisk Extrem, Samsung Pro o las Lexar 633x o superior, es decir, tarjetas con una velocidad de escritura por encima de los 30MB/s.

Estas tarjetas se pueden usar perfectamente en cámaras que utilicen formato SD (réflex / mirrorless / compactas) utilizando el adaptador que suele venir incluido con la microSD.

 

 

Para fotografía (clase 10 mínimo)

Si no hay mucha diferencia de precio, yo elegiría actualmente tarjetas U3/V30, ya que las cámaras fotográficas cada vez incluyen una velocidad de ráfaga más elevada, sobre todo las mirrorless.

Si no utilizas el modo ráfaga de tu cámara y no quieres gastar dinero en una tarjeta cuyas prestaciones no vas a aprovechar, puedes elegir una tarjeta de clase 10. Pero dentro de la clase 10 yo intentaría elegir tarjetas que ofrezcan una velocidad nominal por encima de 45-50MB/s (ten en cuenta que la velocidad de escritura siempre es menor)

 

 

Para fotografía o vídeo Full HD (Clase 10) en formato microSD

Por ejemplo para cámaras deportivas más antiguas que sólo graban Full HD a 30fps. Estas cámaras suelen generar tasas de bits de unos 30Mbps como máximo y una tarjeta de clase 10 debería funcionar sin problemas. Estas tarjetas también cubrirían el apartado anterior: se pueden usar en cámaras réflex / mirrorless para fotografía si no necesitas disparar ráfagas muy largas.

 

 

 

Lectores de tarjetas SD recomendados

¿Vale la pena comprar un lector de tarjetas SD externo si mi ordenador ya incluye lector SD? Por lo general la respuesta es que sí, sí vale la pena.

El lector SD integrado en los ordenadores suele ser muy muy lento. Si tu ordenador tiene conectores USB 3.0 (suelen venir identificados en color azul) vas a notar una mejora de velocidad de transferencia muy grande a la hora de descargar tus fotos y vídeos desde la tarjeta SD.

¿Qué requisitos técnicos debería tener el lector de tarjetas?

  • Conexión USB 3.0
  • Compatibilidad con bus UHS-II

Hay varios modelos que cumplen estas características, funcionan muy bien y tienen una muy buena relación calidad precio: