Estudio y equipo de grabación para YouTube por menos de 500 euros

Para subir contenido de calidad a YouTube no hace falta gastar una millonada. Vamos a intentar montar un estudio decente de grabación por menos de 500 euros.

 

Estudio de grabación para youtube - Presupuesto bajo

 

 

Contenido vs calidad técnica

Partimos de que ya tienes una idea de la temática o el contenido que vas a publicar.

El contenido y la forma de transmitir ese contenido es lo más importante.

La parte técnica no suele sumar, la parte técnica suele restar calidad al conjunto. Me explico:

Un vídeo con un contenido genial, muy útil o muy entretenido… Si la calidad de vídeo es mala no me va a resultar agradable ver el vídeo, me va a distraer del contenido. Si no entiendo qué dice la persona que habla porque el sonido no está bien, no me va a resultar agradable.

Cuando toda la parte técnica está bien, no hace falta que sea perfecta pero sí con un nivel de calidad aceptable, entonces el espectador se centrará en el contenido y le dará igual si está grabado con un equipo de 100.000 euros o con un equipo de 200 euros.

Es decir, hay que conseguir al menos esa calidad  mínima que hará que toda la parte técnica pase desapercibida y no reste.

A partir de ahí, todo lo que inviertas en equipo mejorará la calidad técnica, sí. Pero esas mejoras ‘extra’ no son las que van determinar si un vídeo es bueno o no.

No sé si me explico.

Un vídeo con mala calidad de imagen o mal sonido no es agradable de ver, la parte técnica va en contra del contenido.

Un vídeo con una calidad de imagen y sonido aceptables no suma ni resta. El contenido es el que va a destacar. Si el contenido es excelente, el vídeo será excelente.

Un vídeo con excelente calidad de imagen y sonido, la perfección, con un contenido mediocre: será un vídeo mediocre.

 

 

Cosas que ya tenemos (no hay que comprar)

Necesitamos tener un estudio: una habitación de casa, el salón… algún espacio donde podamos grabar cómodamente.

Vamos a necesitar conexión a internet.

Vamos a suponer que no tienes una cámara. Si ya tienes una cámara, prácticamente todo lo que comentaremos en este artículo es aplicable igualmente.

Vamos a necesitar un móvil. En principio cualquier móvil actual de gama media nos valdría, incluso de gama baja. Si no tienes móvil lo intentaríamos incluir de todas formas en el presupuesto.

Vamos a necesitar un ordenador para la edición del vídeo.

Si no tienes ordenador podría valer el móvil, es un poco más tedioso pero hay apps que permiten hacer una edición sencilla. Y desde el propio móvil podrías publicar y gestionar todo tu canal.

 

 

Equipo que vamos a comprar

Vamos a invertir sobre todo en iluminación y en sonido.

Con este presupuesto no vamos a poder comprar una cámara que valga la pena. Es preferible ahorrar y comprar más adelante una cámara que nos dé realmente una ventaja competitiva con respecto al móvil.

En una de las variantes del presupuesto incluiremos un móvil de gama media. Pero asumiremos en principio que ya tenemos uno.

No hace falta tener un móvil top para grabar en estudio. Vamos a intentar que el móvil trabaje en su zona óptima, en esas condiciones no vamos a notar grandes diferencias de calidad con respecto a un móvil de gama alta.

También incluiremos en el presupuesto algún trípode y un armazón para el móvil.

 

 

Iluminación

La iluminación es mucho más importante que la cámara.

Piensa que cuando grabamos vídeo la cámara tiene una zona óptima de trabajo mucho más reducida.

En la cámara tenemos 3 parámetros que controlan la exposición, es decir, para que la imagen no se vea ni muy oscura ni muy blanca. Podemos controlar la velocidad de obturación (tiempo de exposición), la apertura del diafragma y la sensibilidad (ISO)

La velocidad de obturación normalmente está prefijada en vídeo. Depende de los fotogramas por segundo.

Por ejemplo, si grabamos a 30p (30 fps – fotogramas por segundo) vamos a configurar una velocidad de obturación de 1/60s (un sesentaavo de segundo).

Si grabamos a 60p necesitamos una velocidad más alta, de 1/120s aproximadamente.

Ese parámetro queda prefijado, nos quita un grado de libertad a la hora de conseguir la exposición deseada.

Otro parámetro es la apertura del diafragma (lo grande que sea la entrada de luz a través del objetivo). Los objetivos normales suelen tener una apertura relativamente pequeña: f/3.5, f/4, f/5.6

Cuanto mayor es el número (fíjate que está en el denominador) menor es la apertura.

Si usamos un móvil como cámara, la mayoría de ellos no tienen diafragma, no podemos controlar su apertura.

Y el último parámetro es el ISO. En muchos casos es el único que vamos a poder modificar para ajustar la exposición.

Subir ISO sería como inventar luz donde no la hay. Es una amplificación que hace la cámara a partir de la luz que le llega de la escena.

Subir ISO implica que aparecerá ruido digital en la imagen.

A media que vamos subiendo, dependiendo de cada cámara, al principio no se notará pero llegará un valor de ISO en el que el ruido digital será visible (esa especie de granulado en movimiento que se intuye, sobre todo en las zonas oscuras) y si subimos más se degradará la calidad de la imagen y llegaría a ser molesto.

El ISO sube en potencias de 2 (cada paso es el doble que el anterior):

100 – 200 – 400 – 800 – 1600 – 3200 – 6400 – 12800 …

Por ejemplo, 12800 parece muchísima cantidad de lo que sea…  pero es sólo un paso con respecto a 6400, igual que 200 con respecto a 100.

 

Dicho todo esto…

Nuestro objetivo será conseguir que la cámara trabaje en la zona de ISO más baja que podamos, que es su zona óptima de funcionamiento.

La forma más barata y efectiva de conseguirlo es con una iluminación adecuada.

Por eso (para grabar en estudio) invertir en iluminación es más importante que invertir en una súper cámara.

 

Iluminación: intensidad, tipo de luz y color

Hay 4 propiedades importantes de la luz que tendremos en cuenta: intensidad, calidad, color (temperatura) y dirección. La dirección está relacionada con los esquemas de iluminación, que veremos en otro apartado más adelante.

 

La intensidad

Tenemos que conseguir una intensidad de luz que sea suficiente para una exposición correcta en la zona óptima de trabajo de la cámara.

La intensidad depende de la potencia de las lámparas que usemos y también de la distancia entre la fuente de luz y la escena.

De hecho, la intensidad que llega a la escena es inversamente proporcional al cuadrado de la distancia a la fuente de luz.

Y lo que nos interesa es eso: la luz que llega a la escena, la iluminancia, que se mide en lux.

En un estudio profesional se trabaja con una iluminancia del orden de los 1000 lux

En nuestro caso no hace falta llegar a esos niveles, por encima de los 500 lux seguramente será más que suficiente.

En la práctica es muy difícil estimar qué potencia vamos a necesitar (lúmenes) porque lo que realmente importa es la cantidad de luz que llega a la escena: parte de la luz se desperdicia en otras direcciones y la que llega se distribuye por toda la superficie de la escena, que será mayor o menor dependiendo de la distancia (por eso lo de la inversa de la distancia). Además seguramente usaremos algún tipo de difusor, con lo que parte de la luz

La regla práctica: una fuente de alrededor de 2000 lúmenes debería ser suficiente para un esquema típico de iluminación.

 

Calidad

La calidad nos dice si se trata de una luz dura o suave.

Una luz dura es aquella que genera sombras muy contrastadas en la escena: zonas muy brillantes junto sombras muy negras, sin apenas gradación.

Este efecto ocurre cuando el tamaño de la fuente de luz (su superficie de emisión) es muy pequeño con respecto al tamaño de los protagonistas de la escena, por ejemplo la cara de una persona. La fuente puede ser pequeña porque es puntual (una lámpara pequeña desnuda) o porque está muy lejos de la escena.

Una luz suave es aquella que genera sombras con poco contraste, muy difuminadas.

La luz suave aparece cuando la superficie de emisión es suficientemente grande con respecto al elemento protagonista de la escena.

Cada tipo de luz tiene su efecto. La luz dura crea escenas más dramáticas, más intensas. La luz suave tiene un efecto más relajado, en general más agradable.

Normalmente vamos a trabajar con luz suave.

Para generar esa luz suave a partir de una fuente puntual se utilizan difusores de luz. Hay muchos tipos de difusores: se puede usar un elemento translúcido (una sábana blanca, papel blanco fino…) o se puede hacer rebotar la luz en una superficie grande (el techo, una pared blanca…)

En fotografía (y vídeo) se suelen usar por ejemplo softboxes o paraguas translúcidos.

Si utilizamos paneles LED, la superficie de emisión es ya de por sí bastante amplia, pero se puede complementar con un difusor adicional.

 

Color

Todas las fuentes de luz ‘blanca’ tienen alguna dominante de color.

La forma de medir o indicar cuál es esa dominante es mediante la temperatura de color (por razones históricas). La temperatura de color se mide en kelvin (unidad de temperatura)

Temperaturas de color bajas (2000-3000K) corresponden con luz anaranjada rojiza, que se conoce como luz cálida.

Temperaturas de color altas (7000-10000K) corresponden con luz azulada, que se conoce como luz fría.

La luz del sol a medio día corresponde con una temperatura de unos 5500K

Para simplificar, nos vamos a quedar con la regla de que la iluminación principal de nuestra escena debería ser con luz de la misma temperatura de color (o similar)

Si usamos varias fuentes de luz (como veremos ahora con los esquemas de iluminación) deberíamos intentar que al menos las principales tengan la misma temperatura de color (las secundarias, dependiendo del esquema podrían tener dominantes diferentes).

De esa forma no tendremos problemas con el tono de piel y reproduciremos con más detalle los colores reales de la escena.

Si vamos a utilizar luz natural, de una ventana por ejemplo, nos interesará comprar fuentes de luz que tengan una temperatura de color similar, unos 5500K o que sean de luz fría.

 

 

Esquema de iluminación

Los esquemas tienen que ver con la dirección de la luz.

Dependiendo de la dirección se crearán unas sombras u otras en la cara de la persona o en los elementos protagonistas de la escena.

Hay infinitas opciones para iluminar una escena.

El esquema clásico sería el de 3-4 puntos de luz:

Esquemas de iluminación: luz principal + relleno + contra + backdrop + luz fondo

 

  • Luz principal
    Ilumina con unos 45º con respecto al eje que forma la línea entre la cámara y el sujeto principal. Aporta más intensidad de luz
  • Luz secundaria o de relleno
    Estaría al otro lado, también a unos 45º, con una intensidad un poco menor. La idea es disminuir las sombras en la cara pero sin eliminarlas del todo para que conserve cierto volumen (para que no quede una cara aplanada). Jugando con la intensidad de relleno podemos dar un aspecto más dramático o un aspecto más suave, más plano.
  • Luz de contra
    Ilumina desde atrás y desde arriba la cabeza y los hombros del protagonista. No tiene mucha intensidad, se utiliza para dar una sensación de volumen, para separar al protagonista del fondo.
  • Luz de fondo
    Como el fondo suele estar alejado de las fuentes principales recibe menos luz y puede quedar muy oscuro. La luz de fondo se utiliza para generar una luz ambiente agradable en ese fondo. En muchos casos se utiliza luz de color (p.e. coloreada mediante una lámina de color / gel de color)

 

Iluminación para grabación de vídeo para YouTube

 

No hace falta montar ese esquema exactamente, y si se monta no hace falta comprar 4 focos con sus correspondientes trípodes, etc.

Se puede usar un reflector (un cartón grande blanco, una plancha grande de poliespan, un reflector plegable de fotografía) para sustituir por ejemplo la luz de relleno.

Se pueden usar lámparas que tengamos en casa para la luz de contra y la de fondo…

Si vamos a usar luz de contra no hace falta tener un soporte gigante, una jirafa (se llaman así esos trípodes), podemos intentar engancharla en algún sitio, etc. es cuestión de echarle imaginación.

Si tu habitación tiene una ventana grande puedes intentar configurar tu espacio para que la luz entre por un lateral. Te serviría como luz principal o de relleno. Tendrías que usar una cortina o unos estores blancos para tamizar la luz y que entre más suave.

Jugando sólo con la luz natural y algún reflector podrías conseguir un esquema decente.

El problema de la luz natural es que es muy variable y además te va a limitar la grabación: por ejemplo si está muy nublado o en invierno cuando las tardes son más cortas.

Si quieres conseguir una iluminación más controlada y homogénea vale la pena invertir en al menos un par de focos (por ejemplo paneles LED o softbox con lámparas de bajo consumo)

 

 

Sonido

Nuestro objetivo va a ser siempre:

  • Usar un micrófono externo (no usar el micrófono interno de la cámara o el del móvil)
  • Intentar que el micrófono esté lo más cerca posible de la fuente de sonido

 

Hay que evitar usar la entrada de micrófono del ordenador o del portátil. Los ordenadores suelen tener unas etapas de preamplificación bastante malas.

Si queremos grabar el audio directamente en el ordenador es preferible usar un micrófono USB o una interfaz de audio (o mesa de mezclas con salida USB)

Los móviles suelen tener una etapa de sonido bastante decente, sobre todo para voz. Así que la configuración más sencilla sería usar el móvil, conectándole un micrófono externo.

Y si compramos una grabadora externa portátil tendremos un poco más de libertad y algo más de calidad de sonido. Pero sólo nos va a compensar si tenemos ordenador para hacer la sincronización de audio y vídeo en edición. En un móvil también lo podríamos hacer pero la verdad es que nos complicaría mucho la vida tener que pasar los ficheros de sonido de la grabadora al móvil.

 

 

Presupuesto 1 – Sin comprar móvil

En este escenario vamos a suponer que ya tenemos móvil.

Vamos a invertir en una buena iluminación y en el apartado de sonido.

Lo que estamos haciendo es sentar una base que la vamos a poder utilizar siempre. Cuando más adelante tengamos presupuesto para una cámara no cambiaría nada, toda esta inversión seguiría estando operativa.

Lista de la compra:

  • Kit de 2 paneles LED para fotografía de unos 3000 lúmenes. El pack incluye los soportes, fuentes de alimentación y cables. Si el pack no incluye difusor no hay problema, le podemos hacer un difusor con una tela blanca o algún tipo de papel blanco fino. Aprox. 120-150 euros
  • Micrófono de solapa Boya BY-M1  (cualquier micrófono de solapa de unos 20 euros en adelante, por poner un filtro a posibles micrófonos basura). Aprox. 20-25 euros
  • Micrófono Rode VideoMicro. Un micrófono direccional que nos va a venir bien en situaciones en las que no podamos usar el de solapa. Para usar este micrófono en el móvil necesitamos comprar también un adaptador jack TRS a TRRS. Aprox. 50-60 euros
  • Trípode. Si sólo lo vamos a usar para grabar en interior nos valdría cualquier cutre-trípode de menos de 40 euros. Un trípode de viaje con un poco más de calidad podríamos encontrarlo entre los 50 y los 100 euros. Aprox. 60 euros
  • Pinza o armazón para el móvil (para montar el móvil en el trípode). Aprox. 10-15 euros

 

Presupuesto total:  250 – 350 euros

 

Opcional (sólo si tenemos ordenador para editar el vídeo)

  • Grabadora de audio externa portátil. Zoom H1 o similar. Aprox. 90-100 euros.

 

 

 

 

Presupuesto 2 – Comprando móvil

Si tenemos que comprar móvil, su precio nos va a condicionar el resto del presupuesto.

Sigue siendo válido todo lo que hemos dicho anteriormente: es más importante la iluminación (y mejorar el sonido) que invertir en un móvil de gama alta con la mejor cámara del mundo.

Lo que nos interesa es que la cámara del móvil trabaje en su zona óptima. Y en esas condiciones las diferencias de calidad de imagen entre móviles de diferentes gamas son mínimas.

Cualquier móvil de gama media incluye una cámara suficientemente buena. Diría que cualquier móvil actual, incluso de gama baja.

Vamos a poner un presupuesto máximo de 250 euros para el móvil, para que nos dé margen para las demás cosas.

En lugar de elegir paneles LED los vamos a sustituir por un par de softboxes con lámparas de bajo consumo (fluorescente compacta). Lo demás lo podemos mantener en nuestra lista, excepto la grabadora externa.

 

Lista de la compra:

  • Kit con 2 softboxes para iluminación continua. Incluye soportes y lámparas. Las lámparas CLF (fluorescente compacta) son de unos 85W y una temperatura de color de 5500K, con lo que nos servirían incluso si utilizamos también luz natural de una ventana por ejemplo. Aprox. 75 euros
  • Micrófono de solapa
  • Micrófono direccional
  • Trípode
  • Pinza para móvil

 

 

Presupuesto total:  450-500 euros

 

El modelo concreto de móvil: elige el que quieras según tus necesidades, es decir, en función de para qué vayas a usar el móvil en tu día a día. Si tiene una cámara principal con buenas especificaciones técnicas: perfecto. Pero esas especificaciones no van a marcar la diferencia.

Sí, un móvil de gama más alta quizás te puede dar más margen para ciertas cosas: mejor estabilización, mejor comportamiento con menos luz, más compatibilidad con apps avanzadas de grabación / edición, más potencia de procesamiento… Pero todo eso son extras, no son características imprescindibles para grabar con buena calidad. Y en concreto, para grabar en estudio, la mayoría de esas ventajas no se aprovecharían.